Aquí reunimos tres reglas clave para trabajar con una cuenta de Stripe. Si no las cumples, te arriesgas a un bloqueo y a que todo el dinero se devuelva a los clientes. Si las sigues, el riesgo baja de forma notable y Stripe confía más en tu negocio.
Regla 01Acceso seguro a la cuenta
Entra en Stripe siempre desde los mismos dispositivos y redes, y no compartas el acceso con terceros. Stripe analiza cada acción del usuario, y cualquier actividad inusual - cambios frecuentes de dispositivo, país o IP - provoca revisiones adicionales o un bloqueo.
Regla 02Control del saldo de la cuenta
Deja en el saldo lo suficiente para cubrir un posible reembolso a un cliente en lugar de retirarlo todo hasta el último centavo: en promedio, entre un 5 y un 10% de la facturación.
La mayoría de los usuarios vinculan Stripe con Payoneer o Wise. No son cuentas bidireccionales: reciben pagos, pero Stripe no puede cobrar de ellas un saldo negativo cuando hay un reembolso. Si el saldo queda en negativo, el riesgo de bloqueo se dispara.
Regla 03Correos de Stripe
El error más común es no leer los correos que llegan a la dirección registrada en la cuenta. Stripe pide de vez en cuando información personal del titular. Normalmente hay 7 días para responder, y si se pasa el plazo, la cuenta puede quedar restringida o bloqueada.



